Clarísimo esta lo del terremoto, las vidas que costó, el sufrimiento que ha conllevado este “pequeño” movimiento de las placas.
Pero qué cresta estaba haciendo yo… Como todo ser humano que tiene una vida laboral más que estresante dormía al empezar el terremoto, yo no sentí ruido antes de él, con raja empecé a sentir cuando me cayeron los primeros libros en la cabeza (sí, soy una Kamikaze que tiene un mueble colgante arriba de la cabecera de su cama lleno de libros, y no se moverá ni la cama ni el mueble), y seguí sin moverme, cuando mi vieja gritó, “Levántate parece que es terremoto, y con pantuflas puede que te resfríes”, recién reaccioné y fui al marco de una puerta.
¿Qué pasó? No hubo gritos, ni histeria ni nada, en mi bendita casa somos antisísmicas y lo único fue recoger y recoger loza y vasos (mi cristalería de Bavaria no lo resistió, mis copas de vino, todo) y a las 6 de la mañana volví a mi cama.
Después… Vino lo peor… El fin de semana incomunicada, sin luz (la luz llegó el viernes 5 a mi casa), obviamente sin teléfono desde el sábado cuando se descargaron las baterías, (cargué mis teléfonos en la conexión ilegal de un generador a petróleo) con agua, pero en una sensación de limbo permanente, hasta que llegué a mi bendito trabajo. Además el desabastecimiento… Sin cigarros, NO HABÍAN CIGARROS, caminé cuadras por una cajetilla.
La pega… Estaba semi en el suelo, gracias a algo sólo se cayo el cielo falso y una pared de una bodega. Claro yo trabajo en administración, ¿y las tiendas? En el suelo, a la principal se le cayó el segundo piso encima, la de Constitución obligada a cerrar y nosotros limpiando como enanos de cuento, sacando escombros, haciendo inventarios, sin luz, ni nada, viendo permanentemente las calles como en guerra con un olor atroz en todas ellas y después los militares (los amigos en el ejército me impiden llamarlos de otra forma) daban el toque final a la devastación. Talca es como Irak, llena de polvo, suciedad y perros feos.
¿Qué es lo peor?
Ver tu vida trastocada, la infinidad de planes en el suelo que se fueron con el 8.8, como por ejemplo, mis ansiadas vacaciones, mi viaje a Santiago y la Quinta Región aplazados, mi vestido verde para San Patricio perdido, mi curso de Auditor, y un largo etc.
¿Qué me duele?
Sentir que aún hay tanta gente sin nada, ¿alguien fue a la Montaña? Las casa coloniales en el suelo y aún no llega nada ni nadie.
Ver como mis colegas con excelentes proyecciones se fueron por que esto trastoca las finanzas de la empresa, extrañarlos por que los quiero caleta y los quiero acá.
¿Qué necesito expresar?
MI PELUQUERO POR LA MIERDA!!!!!! MIS TIENDAS REGALONAS. ¿Por qué el peluquero? Me costo sangre, sudor y lagrimas encontrar un peluquero heterosexual, simpático, con buena mano, que hiciera masaje, lavado y corte por simples 4 lucas, ahora ¿que hago? ¿Que cresta hago sin Fernando? (especifico mi peluquero esta bien, su Peluquería en el suelo)
Mis tiendas, donde te trataban como reina por que ibas cada quince días, te hacían regalos las vendedoras, mis cafés adorados en el suelo, donde pase tantas tardes conversando y contando secretos. Tiendas donde me guardaban las carteras y los zapatos, eso ya no pasa, y ya no están.
A mí no me gusta esta cuidad, pero admito que me es tan cómoda para vivir y el ser humano es un animal de costumbres, este animal tenía sus pequeñas rutinas que no volverán, eso me revienta.
NO ESTAR CONECTADA, eso fue fatal, lo peor de la vida
Y es banal y superfluo, ¿y qué?
Son las cosas que hacen mi vida más fácil y no las tengo, mi rincón de Amelie donde conseguía accesorios, no esta y no estará.
Lo bueno
Sí, es cierto, esto ha traído cosas buenas para mí, primero mis amigos, los que no me ubicaron en el celu empezaron a buscarme de otros modos, hasta mi hermana, la que nunca en mi perra vida esta preocupada.
Mi tía que no había dado señales de vida en dos años llamo y es cool por que ahora hablamos.
Sentir que aunque no tenga familia sanguínea he creado lazos y son fuertes con mucha gente y me gusta.
Y eso
Les parece poco ¿?
See you soon!!!!
Antes que todo, disculpa por la extensión. Siempre puedes leer párrafos al azar si te aburres.
Desearía poder darte ánimos, decirte que todo va a estar bien, que pronto vas a poder retomar tus proyectos, que tu peluquero volverá a atender y que las tiendas y cafés que tanto adoras se levantarán y que todo volverá a ser como antes.
Pero eso no es cierto. Por dos razones: primero, porque el que todo esté bien no depende de una entidad sobrenatural, sino de ti, de mí y de todos nosotros. Depende de que tengamos la fuerza para levantarnos y continuar viviendo, depende de que tengamos la voluntad de vivir bien y mejor. Segundo, porque nunca volverá a ser como antes: puede ser mejor, peor o simplemente distinto, pero no será como antes. No debe serlo.
Debemos levantarnos conscientes de lo que vivimos, conscientes de que este es un suelo al que, de cuando en cuando, le gusta tener orgasmos grado 7 o más. Conscientes de que es ridículo querer vivir en el piso 20, de que no podemos seguir construyendo casas de barro, de que no podemos esperar que alguien nos alerte de un tsunami si vivimos en la costa y acabamos de sentir un terremoto que nos impedía mantenernos de pie.
Debemos vivir conscientes de que la tierra de pronto se encapricha y, sin importar todas nuestras precauciones, de pronto echará al suelo todo lo que hemos construido. Nuestra tierra es brutalmente sincera: cada cierto tiempo nos recuerda que somos insectos frágiles y soberbios, que resulta absurdo trazar planes detallados de toda tu vida de aquí a 10 años porque nunca sabes cuándo te visitará un cambio inesperado.
Pero también te recuerda que la vida, aunque es frágil, tiene esa fabulosa cualidad de continuar reproduciéndose sobre el suelo devastado, como el bosque que lentamente recupera el terreno arrasado por la lava.
No sé qué más decirte Narvandi. Simplemente te mando un abrazo virtual y espero sinceramente que las cosas vayan mejor para ti y la gente que quieres de aquí en adelante.
Por mi parte, trataré de hacer lo que pueda y me corresponde para ayudar a los que sufrieron y evitar que la gente en el poder siga drenando la sangre y el sudor de los chilenos como sanguijuelas, para luego dejarlos a su suerte cuando necesitan ayuda.
Muchos cariños.
Pero lo importante es que estamos todos bien junto a nuestras famiias.
Pero me gustó su post, por que es sincero, si bien es cierto que hay gente que está sufriendo mucho también es cierto y valido sentir rabia y pena por las cosas que perdimos, por la tranquilidad que nos robó el terremoto...
Yo quiero volver a dormir como antes del 27 de febrero...y no puedo...
cariños.
Sí igual fue heavy... a mí no se me movió ni un pelo... pero sé que hay muchisisisima gente que está super mal.
Habrá que pensar positivo... ya que éso genera realidades positivas... y seguir viviendo... lo que nos quede de vida!
Abrazos chicuca!
Yo no creo que seas banal por las cosas que extran~as. Primero que todo, no eres ni jamas seras inconsciente de lo que viven los demas. Segundo, cada uno ve como le toca la tragedia, y estas en tu derecho de expresar la rabia pq tu peluquero no puede abrir su tienda y atenderte como antes.
Solo puedo imaginar tu rabia, tu pena, tu impotencia. Solo puedo ofrecerte mi compan~ia, mis ojos leyendo tus lineas, mi voz al otro lado del telefono, aunque sea absolutamente ebria junto a otra amiga para hablarte tonteras y hacerte reir. Mi amistad, forever, y cualquier cosa que necesites de mi y que yo te pueda dar, por tonta o banal que parezca, no importa, tu nombrala y si se puede la tendras.
Y un abrazo enorme, porque aunque no he estado fisicamente contigo en este tiempo tan dificil, apenas se pueda ahi estare, y mientras tanto sigues estando en mis pensamientos, entre todo este cataclismo que tantas vidas altero.
ESTO NOS REMECIÓ, DE UNA U OTRA FORMA A TODOS, ASÍ ES QUE OJALÁ QUE PARA LA PRÓXIMA NOS PILLE MÁS ALERTAS.
OJALÁ TAMBIÉN RECUPERES UN DÍA A DÍA MUY SIMILAR A LA CIUDAD QUE AHORA EXTRAÑAS CUANDO LA RECONSTRUYAN.
SALUDOS.