Las endorfinas quitan la inspiración.
Solo el dolor, las ansias, la rabia y el odio son creativas.
El mundo se pregunta por qué los poetas, músicos, creadores en general no son “felices”,
Y en este minuto sigo en blanco intentado buscar una miserable respuesta y no ocurre.
Intentando cambiar las cartas tiradas y tampoco.
Los dados del rol y una fuerza sobrehumana los deja ahí.
Buscaré en que pensar o más bien no pensar, para dejar de obsesionarme y respirar en paz.
Quiero escribir largo y tendido, pero de que, frustraciones varias, destilar veneno, no, que lata.
Las vacaciones hasta marzo.
Mi sobrina renuncio, se va a la playa, viene a verme y después a Baires quizás por cuanto, y eso me hace muy feliz, que ella este bien, y sienta que esta en su camino, sinceramente me deja en paz.
Y yo aquí retostandome y queriendo matar a alguien.
Uhm... tengo al candidato perfecto...
Besos!
besitoss.
p/d.pero no se fustre ni se obsesione, no vale la pena.
Saludines!
Una vez escuché a un escritor decir que Hemingway era más creativo cuando estaba feliz. Apollinaire era creativo cuando estaba borracho y deprimido. Y Borges era creativo encerrándose en sus bibliotecas.
Supongo que cualquier emoción o estado humano de gran energía (como la rabia, el enamoramiento o el dolor) pueden transformarse en corriente creativa si conseguimos encauzarla. Si sólo nos revolcamos en esas emociones, sin guiarlas según nuestros intereses, dudo que nada pueda crecer allí.
En fin... Espero que hayas podido escribir largo y tendido.
¡Saludos!